1.

Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad

En el presente las empresas enfrentan retos más complejos que antes, un desafío que requiere de innovación y muchas veces cambiar las prácticas tradicionales para cumplir los objetivos estratégicos y lograr la sostenibilidad de la organización y de la sociedad.

El desarrollo sostenible demanda que las actividades humanas se armonicen con los procesos naturales del mundo. En América Latina al menos el 77% de los consumidores están dispuestos a pagar más por productos sostenibles, según datos de la firma Nielsen. El mundo de la información impulsa demandas de clientes cada vez más informados y mejor conectados y presiona a las empresas a mejorar sus prácticas.

La publicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015 estableció un marco adoptado por países y organizaciones para contribuir a un mundo sin pobreza, lograr la paz y la prosperidad y proteger el plantea. El marco establecido por los Objetivos de Desarrollo Sostenible permite a los países establecer nuevas prioridades y adoptar visiones más integrales a sus análisis de desarrollo.

Otro marco creado por Naciones Unidas es El Pacto Mundial, una iniciativa perfilada a vincular a las empresas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible e impulsar una agenda relacionada a Derechos Humanos, Normas Laborales, Medio Ambiente y Anticorrupción. El pacto consta de 10 puntos y cada día más empresas lo integran como eje en su estrategia de Responsabilidad Social Corporativa y en sus prácticas de sostenibilidad.

¿Qué es Responsabilidad Social Corporativa? 

La Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa es el compromiso que adquiere voluntariamente una empresa para fortalecer a su equipo y favorecer el entorno que la rodea, más allá del marco legal exigido por el país o región en la que desarrolla sus actividades. La Responsabilidad Social Corporativa se ve reflejada a través del impacto social que generan los proyectos de la empresa, la reducción del impacto ambiental generado por sus actividades, el bienestar y desarrollo personal de sus colaboradores, entre otros.  

El internet y las redes sociales han creado un mundo más informado y menos tolerante. Para una empresa, desarrollar proyectos de Responsabilidad Social Corporativa mejora su reputación e imagen, y por lo tanto su valor agregado, a como lo señala un artículo publicado por la Innovation & Entrepreneurship Business School. De manera lógica, aumenta la rentabilidad de la empresa pues más personas la conocen y se identifican con sus prácticas, y a la vez se crea un diálogo más cercano con los clientes y se responde mejor a sus necesidades. La publicación también señala que:

Aquellos, y no son pocos, que defienden a capa y espada que la responsabilidad social empresarial no es ajena al balance de cuentas y que tiene traducción y relevancia en el saldo final de la organización, consideran que la clave es integrar la RSC en la propia identidad de la empresa; en su misión, visión y, obviamente, valores.

Cultura y RSC 

La Cultura de tu empresa, y por lo tanto de tus equipos, debe estar impregnada por la Responsabilidad Social Corporativa y la Sostenibilidad.

Es en la Cultura Organizacional donde debemos integrar la promoción de valores vinculados a mejorar la productividad de la empresa y a su misión de cambio positivo. Para poder realizar este proceso es necesario en primer lugar el compromiso de la dirección, a como señala un artículo publicado en El País.

Mantener buenos procesos de comunicación interna, coherencia entre la proyección de la marca y la valoración interna del personal, propósitos y metas ambiciosas, productos coherentes, un equipo motivado y talentoso, voluntariado corporativo, promoción de mejores estilos de vida y colaboración, son parte de las prácticas sugeridas para establecer una cultura sostenible.

2.

La responsabilidad social corporativa en España y América Latina

La Responsabilidad Social Corporativa es un concepto que tiene años de impulso en América Latina y España. En Argentina al menos 788 organizaciones han suscrito el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, de acuerdo a un artículo publicado en Infobae y escrito por Flavio Fuertes, Coordinador del Pacto Mundial de Naciones Unidas en Argentina.

El artículo también señala que “ese cambio de época está marcado por un enfoque diferente de los líderes empresariales a la hora de hacer negocios: de tener una agenda reactiva, basada en riesgos y enfocada a la creación de valor económico pasamos a una agenda propositiva, basada en la creación de valor sostenible”.

Empresas B y Responsabilidad Social Corporativa

Un movimiento interesante que ha llegado para quedarse y cada día tienen más empuje en América Latina y España son las llamadas “Empresas B”. Las Empresas B integran entre sus objetivos principales el impacto positivo en los entornos sociales y ambientales que la rodean.

El sentido de éxito para estas compañías se mide por el bienestar en las personas, la protección del medio ambiente y el desarrollo de la sociedad. De acuerdo a la Memoria Anual 2018 del Movimiento B Corp, que certifica a las empresas B en España, cerca de 60 compañías han adoptado este modelo en ese país.

El Ranking Global 100, elaborado por la firma canadiense Corporate Knights y que clasifica a las empresas de acuerdo a su sostenibilidad, coloca a 3 organizaciones de América Latina en el Top 20 de las empresas más sostenibles del mundo, de acuerdo a un artículo publicado por la Revista Forbes.

El índice se construye con indicadores de rendimiento, reducción de carbono y desperdicios, diversidad de género entre el liderazgo, ingresos derivados de productos limpios y la sustentabilidad en general. El Banco Interamericano de Desarrollo, a través de su brazo de relación con la empresa privada, BID Invest, genera también un ranking llamado IndexAmericas, que categoriza a las 100 empresas más sostenibles operando en el continente que cotizan en la bolsa.

3.

La empresa y los derechos humanos

La organización Amnistía Internacional define a los derechos humanos como “derechos que tenemos todas las personas por el mero hecho de existir. Respetarlos permite crear las condiciones indispensables para que los seres humanos vivamos dignamente en un entorno de libertad, justicia y paz”.

Con el avance de la agenda de los derechos humanos a través de los medios y con el impulso de políticas públicas encaminadas a su cumplimiento, muchas de las más importantes compañías del mundo han adoptado marcos como el Pacto Mundial como un mecanismo para aportar a la sociedad en la que se desarrollan.

Los derechos humanos son tan importantes que fueron el tema a tratar en el Foro de las Naciones Unidas, celebrado cada año y  que en 2018 fue realizado bajo el tema “el respeto empresarial por los derechos humanos – construyendo a partir de lo que funciona”. En palabras del Presidente del Grupo de Trabajo sobre empresas y Derechos Humanos, Dante Pesce, “la prevención de los efectos negativos sobre las personas ocupa un lugar central en la debida diligencia. Ayuda a responder la cuestión de “cómo” respetar los derechos humanos en la práctica”. Es decir, un empresario responsable debe pensar primero en las personas.

Las Naciones Unidas basan su accionar en base a los Principios Rectores de los Derechos Humanos y Las Empresas, un documento breve y muy interesante que define las responsabilidades de las empresas para hacerlos cumplir.

Responsabilidades que las empresas deben cumplir

En resumen, estos puntos son los siguientes:

  • Las empresas deben respetar los derechos humanos, es decir no infringir los derechos de terceros y repararlos en caso de que sean afectados.
  • Las empresas deben evitar y prevenir que sus propias actividades y las generadas por sus procesos productivos, generen consecuencias negativas sobre los derechos humanos y hacer frente a estas consecuencias cuando se produzcan.
  • Todas las empresas, independientemente de su tamaño, son responsables de cumplir los derechos humanos, pero los medios dispuestos por las mismas para asumir responsabilidad puede variar en función de estos factores y la gravedad de las consecuencias generadas.
  • Las empresas deben contar con políticas y procedimientos apropiados para cumplir con su responsabilidad de cumplimiento de los derechos humanos.

Las empresas aportan directamente al cumplimiento del derecho a un trabajo digno y de condiciones de vida adecuada. Es primordial que las organizaciones mantengan estándares de cumplimiento de estas garantías y que promuevan en sus sociedades el cumplimiento de los derechos humanos a través del ejemplo y la difusión de valores positivos como la paz, la honestidad, el respeto y la conciencia ambiental.

4.

Reducir el impacto en el ambiente

¿Está tu oficina comprometida con reducir su impacto en el medio ambiente? Cada día las empresas toman un rol más activo y propositivo para frenar el impacto del cambio climático, uno de los retos más complejos y relevantes para la humanidad. La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, las mejoras en el manejo de desechos, el uso de energías alternativas en sus procesos de producción, son algunas de las iniciativas impulsadas por el sector privado y público.

El Acuerdo de París para reducir el impacto del cambio climático fue firmado y ratificado por 195 países en diciembre de 2015. Este acuerdo tiene por objetivo “reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza”. En 2019 la ONU celebra la Cumbre del Clima, donde los gobiernos del mundo deberán establecer las directrices de implementación del Acuerdo de París. En un discurso, El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró que lo que hace falta para lograr aprovechar todo el potencial del Acuerdo es liderazgo y ambición para hacer lo que es necesario. 

El futuro de la sociedad, de los negocios y las familias depende de las decisiones y acciones que todos tomemos hoy. Luchar contra el cambio climático es uno de los principales pilares de acción por un mundo sostenible y las empresas pueden hacer aportes importantes en este sentido.

La mayor responsabilidad para frenar la emisión de gases de efecto invernadero cae sobre los países y empresas productoras de combustibles fósiles, puesto que sólo 25 de ellas generan el 51% de las emisiones. Sin embargo, todas las organizaciones pueden adoptar prácticas e ideales que promuevan un modelo de negocio amigable con el medioambiente.

Movilidad como servicio

Las innovaciones públicas y privadas que apuntan a mejorar la movilidad de las personas en las ciudades han permitido a los ciudadanos acceder a servicios más eficientes y sacar mayor provecho de su tiempo. Una de las alternativas que puedas implementar en tu empresa para procurar una movilización más eficiente de tu personal es la movilidad como servicio.

El enfoque de movilidad como servicio o MaaS, por sus siglas en inglés, significa elegir la forma de desplazarse que más convenga en cada momento, haciendo uso de vehículos que no nos pertenezcan, buscando una movilidad más sostenible. El objetivo de MaaS es aliviar la congestión urbana, limpiar la atmósfera, ahorrar recursos y minimizar el impacto sobre el medios ambiente.

Las plataformas MaaS reúnen, recopilan e integran información para la toma de decisiones rápida y acertada, organizando los modos de transporte de forma que el viaje de un punto A a un punto B se realice de la forma más eficiente posible, utilizando los medios disponibles. De esta manera un usuario puede conectar los diferentes servicios de transporte que la ciudad ofrece en una sola aplicación móvil para poder organizar y programar mejor su viaje.

Hablemos de Cabify

Cabify es parte del grupo Maximobility, que busca integrar diferentes apps y servicios de transporte, buscando convertirse en un completo proveedor de MaaS. En este sentido el grupo Maximobility busca integrar diferentes opciones: autos on demand, Taxis, Micromovilidad, Delivery, Helicópteros.

Cabify es una empresa comprometida con la promoción y puesta en práctica de valores que impacten positivamente en la sociedad. Es la primera app de movilidad en Europa y Latinoamérica en ser 100% neutra en emisiones de carbono. Además, se ha adherido al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y cumple con los 10 principios contenidos en este Pacto.

Carbon Neutral Project es el proyecto de Cabify encargado de neutralizar las emisiones de carbono emitidas por sus proyectos. Además, la empresa busca electrificar toda su flota en el medio plazo. 

5.

La responsabilidad comienza en casa

Uno de los principios más importantes a tener en cuenta a la hora de elaborar la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de tu empresa es que primero hay que ver hacia adentro, preocuparnos por la situación del personal y vigilar el cumplimiento de sus derechos humanos.

En este sentido es importante conocer la legislación local y acuerdos internacionales sobre los derechos del trabajador y la empresa, así como implementar procesos que garanticen su estricto cumplimiento.

Cabify se preocupa por mejorar las condiciones las condiciones de los conductores y sus familiares: trainings, eventos, seguros, becas, planes de pensiones.

Así mismo brinda a los socios conductores que forman parte de nuestra comunidad, contacto directo con equipo de soporte, control de rutas, protocolos de seguridad y acceso a HUBs (espacio para relajarse, convivir, despejar dudas).

Cabify desarrolla iniciativas para promover el empoderamiento de la mujer y los jóvenes a través de acciones como Make a Wish, asociaciones de mujeres, becas Ironhack, proyecto Everis (mentoring de jóvenes en situación de riesgo). A través de su programa de responsabilidad social corporativa, la empresa apoya a comunidades desfavorecidas con planes de trabajo como socios y facilidades de financiación.

Uno de los principios más importantes a tener en cuenta a la hora de elaborar la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de tu empresa es que primero hay que ver hacia adentro, preocuparnos por la situación del personal y vigilar el cumplimiento de sus derechos humanos. En este sentido es importante conocer la legislación local y acuerdos internacionales sobre los derechos del trabajador y la empresa, así como implementar procesos que garanticen su estricto cumplimiento.

Cabify se preocupa por mejorar las condiciones las condiciones de los conductores y sus familiares: trainings, eventos, seguros, becas, planes de pensiones. Así mismo brinda a los socios conductores que forman parte de nuestra comunidad, contacto directo con equipo de soporte, control de rutas, protocolos de seguridad y acceso a HUBs (espacio para relajarse, convivir, despejar dudas).

Cabify desarrolla iniciativas para promover el empoderamiento de la mujer y los jóvenes a través de acciones como Make a Wish, asociaciones de mujeres, becas Ironhack, proyecto Everis (mentoring de jóvenes en situación de riesgo). A través de su programa de responsabilidad social corporativa, la empresa apoya a comunidades desfavorecidas con planes de trabajo como socios y facilidades de financiación.

Salud y Seguridad

Uno de los aspectos más importantes en los que se enfoca la Responsabilidad Social Corporativa es la creación de espacios seguros y sanos para trabajar. Las empresas pueden integrar a sus estrategias de RSC políticas de higiene y seguridad ocupacional que le permitan a su personal disfrutar de mejores condiciones de trabajo que les garanticen su dignidad, desarrollo integral y buen estado físico.

En relación a los accidentes y enfermedades relacionadas al trabajo, la Organización Internacional del Trabajo afirma en su portal que “el coste de esta adversidad diaria es enorme y la carga económica de las malas prácticas de seguridad y salud se estima en un 4 por ciento del Producto Interior Bruto global de cada año”.

La realidad es alarmante pero muchos de estas afectaciones se pueden prevenir a través del establecimiento de prácticas informativas, inspección y seguimiento, capacitación y ensayos. El principio debe ser buscar la máxima seguridad en todos los procesos de nuestras empresas.

Transparencia e Integridad

Las empresas están bajo el ojo público y el escrutinio de sus propios trabajadores. La transparencia en los proyectos desarrollados por la empresa, así como la integridad y coherencia de valores en la toma de decisiones, es valorada por consumidores cada vez mejor informados y críticos. La transparencia le permite a la empresa dar a conocer a la sociedad como actúa, abriéndose a juicios de valor y posibles críticas. Un artículo de la Revista Forbes observa que “la vía de la transparencia es la comunicación, por lo que hay que potenciar el sistema comunicativo de la empresa tanto de manera interna como de manera externa”.

“La transparencia genera confianza, no solo en usuarios o clientes, sino que también impregna de un sentimiento de orgullo a sus colaboradores que permite una sinergia y la asunción de la mística de la empresa. Cuando se trabaja desde una perspectiva de transparencia y responsabilidad, la institución crea buena reputación”, señala un artículo de Diario Listín.

¿Estás listo para fomentar la transparencia en tu empresa? El portal Tech Executive Search presenta 5 prácticas que como ejecutivo puedes utilizar para implementar una cultura de transparencia:

  1. Contar con una comunicación interna que refleje los valores de la empresa.
  2. Poner el foco en la sinceridad, aunque las noticias no sean buenas.
  3. Informar de todos los cambios con rapidez.
  4. Dar acceso a los trabajadores a los documentos relevantes.
  5. Mantener actualizada las redes sociales.

Sobre el Pacto Mundial

El punto 10 del Pacto Mundial afirma que “las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas extorsión y soborno”. En este sentido, las organizaciones deben implementar políticas y aplicarlas correctamente de manera que les ayuden a evitar la realización de actos ilegítimos en cualquier nivel de la estructura de personas y a sancionar a los responsables por acción u omisión en caso de que sean cometidas.

El Corporate Compliance se creó para poder identificar los posibles riesgos legales y operativos que enfrentan las empresas y los mecanismos para poder prevenirlos y actuar cuando ocurran. De acuerdo a la World Compliance Association esta práctica dejó de ser una opción voluntaria de la empresa y se ha convertido en una obligación en sus estrategias de sostenibilidad, para poder evitar las sanciones que cada día son más fuertes. El portal de la Asociación señala que “La función de compliance se aboca mayormente a definir y educar a las fuerzas de venta en las llamadas “zonas grises” –políticas de regalos y hospitalidad, entretenimiento, contribuciones benéficas, esponsoreos, etc.–. Estos procesos aún no están internalizados y, por ello, tampoco se han automatizado”.

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